COTUÍ.- Siete meses y seis días de protesta pacífica a las puertas de la Barrick Gold por comunitarios que piden ser reubicados culminó con el desalojo del campamento de los encadenados, según el coronel Alcántara del destacamento Lorenzo Mejía por órdenes del Ministerio de Obras Públicas que se apresta a realizar trabajos en el área ocupada por los campesinos.

Los miembros del Comité Nuevo Renacer denunciaron que en horas de la madrugada fueron sacados a la fuerza del lugar y despojados de sus pertenencias que aseguran siguen bajo el poder del destacamento Lorenzo Mejía Reyes, ubicado en Cotuí.

“Cuando llegaron dijeron: es un atraco, pero ya sabíamos y ahí rápidamente nos comenzaron a halar la lona; se llevaron todo lo que había: calderos, una compra, las cadenas con los candados, los celulares” expresa Leudovino Fernández, comunitario.

“Yo le digo al presidente de la República y a la Barrick Gold que si querían guerra, guerra van a tener” añadió Fernández.

Los manifestantes acusan a la minera Barrick Gold de la acción que calificaron de arbitraria.

Producto del desalojo, los residentes en las siete comunidades que se ven afectadas por la contaminación que aseguran emana la empresa, instalaron el campamento en una vivienda localizada a unos 300 metros de la minera.

Advirtieron que la acción represiva de las autoridades no los amedrentará.

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