22 Sep 2026 · RD jablador.com
Política

Vaca flaca de SENASA

En las tierras que nos alimentan, el ganado es más que proteína; es nuestro sustento, nuestra historia y el motor de economías familiares en todo el país. Pero cuando la institución encargada de proteger esos animales muestra señales de debilidad, todo el sistema tiembla. La imagen reciente que ha recorrido redes sociales refleja lo que muchos productores ya gritaban en silencio: la necesidad de atención urgente para el sector agropecuario dominicano.

El estado de las cosas en el campo

SENASA es el brazo sanitario del Estado frente a los rebaños y cultivos. ¿Qué pasa cuando esa vaca se pone flaca? No se trata solo de un animal con hambre, sino de una metáfora sobre recursos limitados, trámites burocráticos que detienen la producción y servicios veterinarios que llegan tarde o no llegan. En el contexto dominicano, donde la economía familiar depende en gran parte del comercio agropecuario, cada fallo administrativo duele en el bolsillo del vecino de la esquina.

El ilustrador Cristian Hernández, a través de su trabajo para El Día, ha puesto sobre la mesa lo que está pasando con una precisión visual que no necesita muchos textos para entenderse. Cuando la realidad se convierte en arte crítico, obliga a la población a mirar más allá del ruido político habitual. Aquí no hay excusas, solo hechos: los ganaderos necesitan respuestas, no discursos vacíos. Las enfermedades deben prevenirse a tiempo, las inspecciones ser rigurosas y los certificados de sanidad ser válidos con prontitud.

  • La confianza en la gestión pública se erosiona cuando las instituciones fallan en sus deberes básicos.
  • Un servicio lento es un negocio estancado para el campesino del Cibao, la Montaña o el Sur.
  • SENASA debe ser un aliado de campo y no una barrera de papel que complica la vida diaria.

Sí observamos el panorama actual, vemos que la confianza en la gestión pública se erosiona cuando las instituciones fallan en sus deberes básicos. Un servicio lento es un negocio estancado. Para los campesinos del Cibao, de la Montaña y del Sur, SENASA debe ser un aliado de campo y no una barrera de papel. La “vaca flaca” es una advertencia que sale de las tierras arables para entrar a nuestras mesas de debate.

No podemos permitirnos más negligencias bajo el pretexto de falta de presupuesto o personal. El pueblo dominicano trabaja duro, pero no merece ver cómo se descuidan los medios de producción básicos. La salud del sector agropecuario es la línea de fondo de nuestra seguridad alimentaria. Si dejamos que las vacas mueran antes de tiempo por falta de cuidado estatal, el precio de la carne y el queso subirá para todos nosotros sin importar qué gobierno esté en el poder.

Los mercados municipales ya sufren con los aumentos de precios cuando hay escasez o mala sanidad. La responsabilidad no es solo del agricultor; también recae en quienes fiscalizan y protegen la producción local. Es hora de que el pueblo dominguero y las autoridades entiendan que el agro es el corazón palpitante de nuestra soberanía.

Para más detalles sobre esta ilustración y el debate público generado, puedes consultar el reporte original en Remolacha: Ver fuente original.

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