Adiós a ‘Vitico el Pompo’, voz del pueblo
Lamentablemente, el escenario musical de República Dominicana ha perdido a uno de sus grandes pilares. Ha fallecido Víctor Hiraldo Reyes, conocido cariñosamente por la afición como Vitico Hiraldo o más íntimamente en su tierra como ‘Vitico el Pompo’. El artista, que marcó generaciones con su sonido inconfundible, partió a los 90 años de edad, dejando un legado que resonará para siempre entre los paladares y las plazas de la nación.
Un hijo predilecto de La Llanada
Nació y creció en la cuna de su arte: La Llanada, específicamente en Bajabonico Arriba, municipio del Valle de Enriquillo en Puerto Plata. Desde esas tierras altas, Vitico llevó el ritmo del típico a todo el país. No fue un músico que buscó fama en las grandes capitales sin conexión con su raíz; por el contrario, su música siempre habló el idioma del pueblo dominicano, reflejando los dolores, alegrías y tradiciones de la gente humilde que tanto amó.
Su trayectoria no es solo una lista de éxitos, sino un testimonio vivo de la cultura popular. En una época donde la música moderna a veces eclipsaba las raíces, Vitico mantuvo encendido el fuego del típico, asegurando que los compadritos y sonajeros continuaran bailando en cada fiesta familiar. Su voz era la que todos esperaban, esa que sabía ponerle color al chachalaco y darle alma a la guayabita.
Un legado de 90 años de historia
Cumple 90 años es una cifra redonda que habla por sí sola: nueve décadas de vida dedicadas a servir a la cultura. Durante casi toda su existencia, Víctor Hiraldo fue el mensajero de las tradiciones dominicanas. Desde los mercados de Puerto Plata hasta los teatros en Santiago, su presencia era garantía de calidad y emoción. No importaba si estaba actuando para un grupo selecto o animando a la multitud; su energía era contagiosa.
El fallecimiento de una figura de tan gran magnitud como Vitico deja un vacío difícil de llenar en el corazón del típico dominicano. Sin embargo, lo que él construyó con su vida y su arte se quedará intacto. Sus canciones, sus historias contadas al micro y su forma única de interpretar la realidad nacional son ahora patrimonio de todos los dominicanos.
El pueblo llora a su héroe
Hoy, el país entero siente el peso de esta pérdida. Los familiares, amigos y admiradores se unen para despedir a un hombre que fue auténtico hasta el final de sus días. Vitico el Pompo nos enseñó que ser grande no significa tener todo, sino saber compartir la alegría con los demás. Su vida en La Llanada será recordada con gratitud y orgullo, pues él fue el verdadero representante de nuestra identidad cultural.
Descansa en paz, maestro Víctor Hiraldo Reyes. Tu música seguirá sonando fuerte en cada fiesta típica que se celebre en el país. Que la tierra de Bajabonico Arriba te guarde con sus bendiciones y que tu nombre permanezca grabado en la historia de la música dominicana para siempre.
Pieza editorial original inspirada en información reportada públicamente. Fuente de referencia: ver enlace.
