¡Páguenme mi patente o me pongo la manga larga!
¡Oigan choferes! Aquí tenemos una noticia que les va a tocar el bolsillo de fondo. El Intrant, que es la cabeza que mande en el tema del transporte, está dando vueltas al asunto de los conductores que se quedaron con el alma en un collar por esa reducción de licencias que nos cayó encima. La gente está sufriendo, las familias esperando y el trabajo paralizado, pero el Estado no se queda de brazos cruzados y ahora mismo está estudiando cómo resarcir a esos ciudadanos trabajadoras.
Según lo que se ha reportado desde los círculos oficiales, la solución no va a ser dar un papel mágico sin revisión. ¡No! Para volver a conducir en estas calles dominicanas, se tendrá que pasar por el infierno de los exámenes físicos, teóricos y prácticos. Es decir: si usted tiene la edad para manejar, tenga salud, sepa leer, escribir y manejar bien la máquina, ahí sí lo dejan pasar. El objetivo es claro: determinar la aptitud real para conducir sin hacer discriminación alguna por edad, pero con rigor de acero.
Imagínense esto: no van a poder salir a la carretera si no demuestran que están en condiciones. Las prácticas correspondientes serán obligatorias para todos los que estén en el listado nominal de afectados. Es una medida dura, sí, pero necesaria para la seguridad de todos nosotros en la autopista 25 y en cualquier otra ruta del país. Mientras tanto, el Intrant trabaja a todo vapor para encontrar la fórmula justa de reparación económica o administrativa que permita volver al trabajo a quienes lo necesitan desesperadamente. ¡Espero que se resuelva pronto para que no se nos queden los taxis y buses parados!
Pieza editorial original inspirada en información reportada públicamente. Fuente de referencia: ver enlace.
