¡Oye, compadre! Mirate bien el mapa: somos una nación llena de talento, con gente brillante en cada barrio de Santo Domingo, Santiago y San Pedro de Macorís. Pero lo que dicen los números del PISA 2025 es un puñetazo directo a la cara. Siete de cada diez estudiantes dominicanos no llegan al nivel básico número dos. ¿Qué significa eso? Que el 70% de nuestros muchachos y muchachas no domina las habilidades mínimas para salir adelante en esta economía globalizada.
Avances parciales que no pintan
Es cierto, como indica el reporte, que hemos dado algunos pasos hacia adelante en ciencias y matemáticas comparado con nuestra primera participación. ¡Eso hay que celebrarlo! Pero celebrar un avance mientras la mitad del país sigue cayendo por el bordillo es peligroso. Si solo nos enfocamos en los promedios generales sin mirar a la mayoría que queda atrás, estamos mintiéndonos a nosotros mismos. El sistema educativo tiene grietas profundas que no se arreglan con una foto bonita en las redes sociales.
- La realidad es dura: muchos salen de la escuela sabiendo muy poco del mundo real que los espera.
- Sin estas habilidades básicas, el empleo digno se vuelve un cuento para dormir.
- Invertir en calidad educativa ya no es una opción, es una urgencia nacional.
Compañeros, esto no es solo un dato estadístico; son nuestros hijos y nuestras hijas. Si hoy no ponemos manos a la obra con verdad y compromiso, mañana seguiremos siendo el país que todos miran con lástima. La educación es la única forma real de romper el ciclo del rezago que nos ha tocado vivir.
Pieza editorial original inspirada en información reportada públicamente. Fuente de referencia: ver enlace.
