En medio de un proceso de excarcelaciones de presos políticos en Venezuela, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar polémica al emitir declaraciones y acciones públicas relacionadas con los regímenes de Caracas y La Habana, intensificando el debate geopolítico en la región.
Durante la madrugada, organizaciones de derechos humanos reportaron la liberación de un nuevo grupo de presos políticos venezolanos, proceso que —según la ONG Justicia, Encuentro y Perdón— ya suma varias decenas desde que comenzó el pasado jueves, bajo la presión diplomática de Washington. Las excarcelaciones se enmarcan en negociaciones multilaterales que involucran a actores políticos internos y externos.
Trump avivó aún más la controversia al publicar en su red social, Truth Social, una imagen alterada de Wikipedia en la que aparece como “presidente en funciones de Venezuela”. La publicación ocurre luego de que afirmara que Estados Unidos está “a cargo” del país suramericano, declaraciones que han sido cuestionadas tanto por opositores como por aliados del chavismo debido a sus implicaciones sobre la soberanía venezolana.
El exmandatario también confirmó que su administración se encuentra cooperando con Delcy Rodríguez, a quien definió como la “heredera del mando del madurismo”. En declaraciones ofrecidas a la prensa a bordo de su avión, adelantó que podría reunirse con ella próximamente, lo que abre la posibilidad de encuentros de alto nivel entre ambas partes, pese a la tensión diplomática histórica.
En paralelo, Trump dirigió un mensaje directo al gobierno cubano, advirtiendo que La Habana deberá “llegar a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde”. Señaló que Cuba se verá obligada a negociar ante la posibilidad de que no continúe recibiendo petróleo venezolano, y aseguró que su prioridad será proteger los intereses de los cubanos en el exilio.
Desde La Habana, el presidente Miguel Díaz-Canel respondió afirmando que actualmente no existen conversaciones de alto nivel con Estados Unidos, limitándose el contacto a temas técnicos migratorios. No obstante, reiteró su disposición al diálogo siempre que se respete la independencia y soberanía de la isla.
Los recientes movimientos diplomáticos, las excarcelaciones en Venezuela y los mensajes cruzados entre Washington y La Habana configuran un escenario regional en transformación, mientras organizaciones de derechos humanos insisten en que las liberaciones deben continuar hasta alcanzar la libertad plena de todos los detenidos por motivos políticos.
