Santo Domingo. El escenario internacional se mueve rápido y las opiniones de nuestros comunicadores más populares suelen dejar el país en jaque o, al menos, en una profunda reflexión. En este sentido, la comunicadora y personalidad mediática Gabi Desangles ha lanzado una carga directa contra la gestión de nuestro gobierno, utilizando como espejo lo que ella percibe como un modelo de defensa inigualable: el caso de Israel.
Una visita que abrió los ojos (y la boca)
Tras visitar ese país asiático y conocer de cerca su realidad en medio del caos regional, Gabi no ha podido contener sus palabras. Su mensaje es claro y crudo: «Me hubiese gustado que mi país me defendiera como lo hace Israel con su gente». Estas declaraciones han resonado como un trueno en las redes sociales dominicanas, generando una ola de comentarios que van desde la admiración por la capacidad defensiva del aliado de Estados Unidos hasta una dura autocrítica sobre cómo nos hemos portado con nuestros propios connacionales.
Para Gabi, la visita no fue solo un viaje turístico o mediático; fue una lección dura sobre seguridad nacional. Al observar a Israel proteger a su población bajo el fuego, ella contrastó esa imagen con la suerte que corren los dominicanos deportados en otras latitudes de América Latina. La crítica va directo al hueso: ¿Por qué nuestras autoridades no hacen lo mismo por los repatriados?
No se trata solo de palabras vacías; es una llamada de atención a la ciudadanía y, principalmente, a los tomadores de decisiones en el Palacio de Presidencia. La sensación generalizada tras sus declaraciones es que estamos fallando gravemente en nuestra obligación moral y legal de proteger a quienes llevan nuestra sangre en las venas, sin importar dónde se encuentren.
La situación actual deja mucho que desear. Mientras nuestros vecinos en el Caribe Central o en la región andina logran rescatar a sus ciudadanos con operativos de gran escala y diplomacia firme, nosotros parecemos caminar con los ojos cerrados. La comparativa es inevitable: si ellos pueden levantar escudos contra misiles y amenazas externas para salvar a su gente, ¿por qué nosotros no podemos siquiera asegurar el retorno digno de nuestros compatriotas?
Esto no debe quedarse en un simple debate de cafetería ni en una discusión de salón. Es una realidad que afecta directamente la seguridad de cada familia dominicana en el exterior. La voz de Gabi Desangles, aunque provenga del mundo de la farándula y las redes, golpea con verdad incómoda: necesitamos urgentemente un cambio de paradigma en nuestra política exterior y de defensa.
El pueblo dominicano se merece mejor que esto. Merece ver a sus autoridades actuar con la misma determinación y ferocidad defensiva que el Estado de Israel ha demostrado proteger a su población. Hasta que no se entienda esta lección, seguiremos siendo víctimas de una seguridad nacional laxa que pone en riesgo vidas valiosas.
Nota: Esta pieza editorial es un análisis original basado en declaraciones atribuidas por Gabi Desangles sobre la necesidad de mejorar la protección a los ciudadanos dominicanos en el extranjero. La fuente original de las declaraciones se encuentra disponible aquí: Remolacha – Noticias República Dominicana.
