¡Ojo aquí, compañeros! La Contraloría General de la República (CGR) no ha dejado dormir a nadie con su último informe, y las cifras que han salido a la luz son una verdadera vergüenza para el erario dominicano. Se trata del caso de la Operadora Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA), donde durante el período comprendido entre el 16 de agosto de 2020 y el 30 de junio de 2024, se han detectado irregularidades que hacen sangrar al bolsillo de todos los dominicanos.
Un hueco gigantesco en las cuentas
Lo más alarmante es la diferencia abismal entre lo que dice tener la empresa y lo que realmente hay en los almacenes. Hemos leído el reporte y la brecha en los registros físicos y contables de inventarios supera los 204.9 millones de pesos. ¿Cómo es posible que existan tanto vehículos, repuestos o materiales sin constar en los libros? Parece una película de espías, pero esto sucede en nuestra realidad diaria.
- Además del robo de inventario, la auditoría ha encontrado 47.5 millones de pesos desembolsados en viáticos sin justificación alguna.
- Estas erogaciones ilícitas sugieren un control interno débil o nulo, permitiendo que funcionarios se lleven el dinero público como si fuera suyo propio.
No podemos permitirnos seguir pagando facturas falsas ni subsidiar las irregularidades de quienes deben administrar nuestro transporte. La ciudadanía merece respuestas claras sobre dónde está ese dinero y quiénes son los responsables de estos desfalcos. Mientras tanto, la OMSA debe rendir cuentas porque el sistema de autobuses es vital para que las familias se desplacen con dignidad.
La justicia debe actuar rápido para devolver esos fondos al país y castigar a los culpables. No aceptamos más malversación de caudales públicos disfrazada de gastos operativos.
Pieza editorial original inspirada en información reportada públicamente. Fuente de referencia: ver enlace.
