17 Oct 2026 · RD jablador.com
Nacional

Muerte de taxista en Santo Domingo Este por ataque a tiros: La ciudad duerme mientras la violencia despierta

La madrugada del pasado lunes se volvió una pesadilla para los habitantes de Santo Domingo Este. Aproximadamente a las 6:00 de la mañana, cuando apenas comenzaba el día y la ciudad intentaba despertar de su letargo, el señor Félix Valentín Trinidad, un trabajador honrado de 48 años, pagó con su vida el costo de ejercer su oficio. Su muerte no fue una tragedia aislada, sino el último capítulo de una serie de crímenes que sacuden los cimientos de nuestra sociedad dominicana.

El ataque en la Avenida Las Américas

Según se ha reportado por testigos y vecinos de la zona, el incidente ocurrió en un punto estratégico pero vulnerable: el puente peatonal de la avenida Las Américas. La brutalidad del hecho es innegable: Félix Valentín fue presuntamente atacado a tiros por varios individuos que, según las declaraciones del comunitario Juan Ovalles, se encontraban encapuchados y ocultando sus rostros para evitar ser identificados. Esta táctica no es nueva en nuestras calles; es la firma de un crimen organizado que opera con frialdad calculada.

La secuencia de eventos, según el testimonio de Juan Ovalles, revela una premeditación alarmante. La víctima fue abordada cerca de la calle 9, esquina avenida 25 de Febrero. Los atacantes no simplemente pasaron; solicitaron un servicio de transporte. ¿Por qué? Porque saben que los taxistas están solitarios, con sus puertas cerradas y su vista ocupada en el tráfico. En ese momento de vulnerabilidad, cuando el conductor está atento a la carretera y no a sus pasajeros, el disparo suena como una sentencia de muerte inmediata.

Félix Valentín Trinidad dejó atrás a una familia que probablemente nunca imaginó tal destino. Su cuerpo se desplomó en el asfalto frío de Santo Domingo Este, marcando un punto negro en el mapa de la inseguridad que aqueja al país. No es solo una estadística fría; es un hombre que ganaba su pan con el sudor de su frente, alguien que confiaba en la buena fe de los clientes y en la justicia del sistema legal.

Este lamentable hecho resuena profundamente en el corazón de todo republicano. En tiempos donde la economía se mueve precariamente, vemos cómo la violencia se ha convertido en una herramienta de poder para criminales que no tienen nada que perder. La pregunta que nos debemos hacer es: ¿dónde están las autoridades? ¿Por qué permiten que individuos armados operen libremente bajo la cobertura del anonimato y la oscuridad de la madrugada?

La muerte de este taxista no debe quedar como un simple titular en el periódico digital. Debe ser una señal de alarma para todos nosotros, ciudadanos que caminamos por las avenidas principales como Las Américas, 27 de Febrero o cualquier otra arteria vital del Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo. La confianza se ha erosionado; hoy, al subir a un vehículo, cada ciudadano mira con recelo a su conductor, temiendo lo peor.

Es urgente que la nación tome conciencia de la gravedad de esta situación. No podemos seguir esperando pasivamente que el Estado resuelva un problema estructural que afecta a millones de familias. La voz del pueblo debe ser oída: exijamos justicia para Félix Valentín Trinidad, pero también exijamos medidas drásticas contra la impunidad que permite que estos hechos se repitan con una frecuencia asustadora.

Pieza editorial original inspirada en información reportada públicamente. Fuente de referencia: ver enlace.

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