La voz de la tribuna: Omar Fernández pide firmeza a los diputados
Mientras la política dominicana se mueve entre promesas y críticas, una voz resonó con fuerza en las aulas de la Universidad APEC (Unapec). Allí, el senador del Distrito Nacional, Omar Fernández, no se quedó atrás para lanzar un llamado directo al poder legislativo. En su intervención dentro del encuentro titulado "El rol del Congreso en un Estado Social y Democrático de Derecho: visión y desafíos del legislador en la democracia contemporánea", puso sobre la mesa una realidad que el pueblo dominicano merece conocer con claridad.
Fernández no fue a buscar alabanzas ni discursos huecos. De frente, señaló las debilidades que aquejan a la labor de fiscalización del Congreso Nacional. Su mensaje fue claro y contundente: el Poder Legislativo tiene la capacidad innata para ejercer una mayor supervisión de las acciones del Gobierno, pero esa capacidad está siendo subutilizada. En un país como República Dominicana, donde cada peso público es vital para el desarrollo de nuestras familias, la inactividad o la laxitud en la fiscalización no son opciones aceptables.
El contexto de la democracia contemporánea exige que los legisladores se levanten de sus sillas cómodas y actúen como verdaderos vigilantes. Fernández argumentó que en un Estado Social y Democrático de Derecho, el Congreso no puede ser un mero espectador mientras las cuentas del Estado se manejan sin rigor. La fiscalización es la herramienta principal para evitar el despilfarro y garantizar que los recursos lleguen a donde deben: a la escuela, al hospital, a la carretera y al corazón de nuestra nación.
Durante su discurso, el senador delineó un camino hacia una mayor supervisión, invitando a sus colegas a asumir responsabilidades que a menudo se diluyen en la rutina diaria. No se trata solo de aprobar leyes, sino de vigilar cada paso del Ejecutivo para asegurar que las políticas públicas cumplan con lo prometido. La población dominicana espera ver resultados tangibles, y eso solo es posible si el Congreso demuestra una voluntad férrea de control.
Este llamado a la acción llega en un momento crucial para la vida política de nuestro país. Los ciudadanos necesitan transparencia, no retórica vacía. Omar Fernández ha puesto su nombre y su cargo al servicio de esa exigencia ciudadana. Si el Congreso Nacional escucha este llamado y decide fortalecer sus mecanismos de fiscalización, entonces habrá una oportunidad real de avanzar hacia una democracia más sólida y eficiente para todos los dominicanos.
La reflexión final es sencilla pero necesaria: la ley no está hecha de papel, se hace con la acción diaria de quienes la velan. El Congreso debe entender que su pulso es el corazón de la supervisión estatal. Solo así podremos construir un futuro donde las instituciones funcionen con integridad y el pueblo pueda confiar en que sus representantes hacen lo correcto por su bienestar común.
Pieza editorial original inspirada en información reportada públicamente. Fuente de referencia: ver enlace.
