La seguridad vial en Santo Domingo ha vuelto a ser el centro de las preocupaciones ciudadanas tras el horroroso suceso que sacudió la madrugada de este viernes. Las autoridades han confirmado que cuatro hombres son los responsables directos del asesinato de Feliz Valentín Casalinovo Trinidad, un taxista de 48 años que trabajaba para la plataforma InDrive y que hoy forma parte de nuestras lamentaciones nacionales.
Un ataque predatorio en pleno asfalto
El crimen no fue casual; todo indica que se trató de una emboscada calculada con el único propósito de despojar a la víctima de sus pertenencias. Los agresores abordaron al conductor como pasajeros falsos, esperando que él bajara las guardas y fuera vulnerable. Una vez dentro del vehículo, le dispararon sin piedad en un acto de violencia que ha dejado a toda la comunidad shockeada.
El ataque ocurrió en un punto crítico de nuestra capital: el peatonal de la autopista Las Américas, precisamente frente al Hospital Traumatológico Dr. Darío Contreras. La ubicación del hecho añade una capa de tragedia adicional, pues ocurrió cerca de un lugar destinado a salvar vidas, convirtiendo ese espacio en escenario de muerte.
La Policía Nacional ha tomado el asunto con toda la seriedad del caso y ha lanzado una orden de captura formal contra los cuatro individuos involucrados. Hasta ahora no se han filtrado detalles completos sobre sus identidades o las armas utilizadas, pero la presión social es inmensa para que sean entregados vivos ante la justicia.
- La víctima, Feliz Valentín Casalinovo Trinidad, dejó atrás a su familia en un momento que nadie debería vivir jamás.
- Los agresores operaron con impunidad aparente hasta que el sistema de vigilancia y el trabajo comunitario revelaran sus movimientos.
- Este tipo de crímenes contra trabajadores del transporte masacrados por robo es una epidemia que demanda acción urgente de las autoridades dominicanas.
Para los dominicanos, este hecho resuena con fuerza porque tocamos el tema de la inseguridad en nuestras calles cada día. Los conductores de plataformas como InDrive, Uber y tradicionalmente los ‘taxi-amarillos’ deben transitar por rutas donde se sienten expuestos a estos ataques. La comunidad exige respuestas rápidas y duras para que no vuelva a ocurrir algo así.
Mientras la investigación avanza, las familias de los fallecidos en crímenes similares reclaman justicia inmediata. No podemos permitir que personas como Feliz Valentín sean sacrificadas por unos cuantos pesos o bienes materiales. La sociedad dominicana se levanta para exigir que la Policía Nacional active todos los recursos necesarios para localizar a estos cuatro hombres antes de que puedan seguir sembrando el terror en nuestros barrios.
Este caso nos recuerda que la impunidad es el mejor aliado del crimen organizado y las pandillas juveniles. Si no detenemos a estos individuos pronto, seguiremos viendo cuerpos en el asfalto de Santo Domingo Este. La búsqueda es amplia, pero la determinación también lo debe ser para proteger a nuestros hermanos que ganan su pan con el sudor de su frente detrás del volante.
Pieza editorial original inspirada en información reportada públicamente. Fuente de referencia: ver enlace.
