El siguiente gran salto para el ‘paraíso’ de los negocios
La República Dominicana ya es una casa abierta para el mundo. Solo en el 2025, nuestro país ha acogido hasta 31 eventos internacionales que han traído consigo delegaciones extranjeras, firmas globales y mucha inversión. Este número no es casualidad; es la prueba de que nuestra oferta turística y logística funciona a la perfección. Sin embargo, para escalar al siguiente nivel, necesitamos una herramienta clave: un centro de convenciones moderno.
La visión de Martin Boyle
Martin Boyle, director ejecutivo de la Asociación Internacional de Organizadores Profesionales de Congresos (Iapco), ya ha dejado claro el camino a seguir. Según se ha reportado, la construcción estratégica de este tipo de infraestructura no es un lujo, sino una necesidad urgente para posicionarnos como sede líder en incentivos, conferencias y exhibiciones mundiales.
Actualmente, los organizadores buscan comodidad, capacidad técnica y conectividad. Si RD cuenta con un lugar diseñado a medida para grandes asambleas, dejaríamos de competir solo por el sol y la playa para empezar a vender soluciones empresariales de alto valor. Esto significa más empleos directos e indirectos en sectores como la hotelería, el transporte aéreo y la seguridad privada.
- Mayor competitividad frente a destinos emergentes en América Latina.
- Atracción de corporaciones multinacionales que requieren sedes propias.
- Desarrollo de talento local en gestión de eventos y tecnología.
No se trata solo de construir edificios, sino de proyectar una imagen de seriedad y profesionalismo que ya estamos logrando. Con el apoyo del sector privado y la visión de entidades como Iapco, este proyecto podría convertirse en el motor económico que tanto necesitamos para sostener el crecimiento del turismo de reuniones a largo plazo.
Pieza editorial original inspirada en información reportada públicamente. Fuente de referencia: ver enlace.